Del otro lado del Sol

Capitulo 1- Pagina 9

Cuando lo alzó lo suficiente, el niño se aferró a su espalda y se tranquilizó un poco. Dani miró hacia abajo y vio a los cuatro aguantando la respiración. Poco a poco fue gateando hacia atrás con el niño agarrado a su espalda hasta que llegó a la escalera. Cuidadosamente deslizó un pie al primer escalón y después el otro hasta quedar completamente encarado a la escalera de mano. Dani se tranquilizó un poco, pues creía que llegado a este punto la cosa seria más sencilla pero se equivocaba. Cuando comenzó a descender notó como el extra de peso le obligaba a aferrarse más fuerte pero continuó descendiendo sin retrasarse hasta llegar al suelo.

-¡¡¡David!!!- volvió a gritar la profesora mientras le quitaba a Dani el niño de la espalda.- No vuelvas a escaparte nunca más, me has dado un susto de muerte- Le regañó mientras ambos lloraban.

Dani estaba exhausto. El miedo y el sobresfuerzo lo habían dejado agotado y las gotas de sudor aun le caían por la cara. Leo se le acercó y poniéndole una mano en la espalda le dijo: -Dios Dani. Que angustia hemos pasado aquí abajo ¿te encuentras bien?.

Dani lo miró y con un gesto tranquilizador le indicó que si. Apenas podía hablar y notaba la boca seca por lo que carraspeo. –Uff, necesito sentarme y beber algo- Dijo.

-Vayamos a la otra sala entonces, os traeré agua.-Dijo Leo

Todos se pusieron en movimiento y fueron a sentarse en las sillas que había colocadas en el centro de la sala. Leo salió por la puerta en busca de la máquina de bebidas que había en el pasillo y Dani aprovechó para preguntar a los niños.

-¿Por qué os habéis subido ahí?. Es muy peligroso- Les preguntó con enfado.

Los niños se miraron y después bajaron la mirada. Se les notaba bastante arrepentidos y otro chico que se encontraba más calmado dijo:

-¡Queríamos encontrar extraterrestres!- exclamó.

-¿Y solo por eso os subís arriesgando vuestras vidas?- Pregunto irritado Dani.- Pensaba que los chicos de vuestra edad erais un poco más listos, pero ya veo que no.

Los chicos volvieron a bajar la mirada. Era evidente que la idea que antes habían considerado maravillosa ahora la veían como un acto de irresponsabilidad por su parte. Dani creía que habían aprendido la lección.

Unos pasos apresurados empezaron a oírse por el pasillo. Unos pasos que Dani reconocía perfectamente. –Mierda, se ha enterado- Pensó un segundo antes de que Straussen apareciese por la puerta.

A Straussen se le veía muy cabreado. Nada más entrar le hecho una mirada llena de enfado a Dani y a continuación se dirigió a donde se encontraba la profesora junto con sus dos alumnos. Detrás de él apareció Leo y otra mujer que reconoció como la otra maestra de los niños.

-¿Qué ha ocurrido?- Preguntó Straussen a Dani con voz atronadora

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