La armonía del caos

Uriel era un joven empresario que había ganado su fortuna con juegos de cartas. Actualmente era adicto a los juegos de azar, especialmente al poker, aunque de momento la suerte le seguía acompañando.

Rafael había estado preocupado por él todo el día, ya que también presenció personalmente la apertura del portal, pero sin embargo no se había presentado a la expedición ni había podido ser localizado por teléfono. Ahora lo encontraba en una habitación del hospital en estado de coma. Rafael se preguntaba, después de lo que había visto ese día, si el hecho de estar hospitalizado podría tener algo que ver con su poder.

Mientras observaba a su primo tumbado en la cama del hospital y con una maquina controlando sus constantes vitales pudo observar al otro lado de un cristal insonoro como un doctor estaba discutiendo con un chico de mantenimiento, protegidos con la seguridad de que nadie les podía escuchar. Algo le decía que estaban hablando del caso y se preguntó si podría utilizar su poder para saber de que hablaban. Intentó respirar relajadamente y comenzó a mirar fijamente a los dos hombres. Inmediatamente su vista se volvió borrosa y finalmente la perdió completamente, pero durante el proceso escuchaba más claramente la conversación.

–          ¿Cómo habéis tardado tanto en traer el respirador artificial? – Preguntó el doctor.

–          Han sido un cumulo de circunstancias.  El que estaba en la habitación se estropeó. Después fuimos a traer uno de los que tenemos en reserva, pero bajando en ascensor el compañero se quedó atrapado en el ascensor. Aún están intentando sacarlo. Encima no teníamos ninguno más de reserva, ya que todos los tenemos asignados. Al final he tenido que bajar yo y repararlo en la misma habitación.

–          No entiendo como ha ocurrido todo esto. También hemos tenido complicaciones en la operación. Si yo creyese en la suerte diría que ese muchacho tiene la peor suerte del mundo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*