No humano 2

  • Se lo que necesitas. – Respondió Nikita. – Pero tendrás que confiar en mi maestro. Además debes de saber que dentro de poco nuestros caminos se separarán.
  • – Respondió el alumno mirando al suelo.
  • Era algo que ya sabias. Solo he permanecido a tu lado para devolverte el favor, pero debo de seguir mi camino y es un camino demasiado oscuro para que me sigas.
  • Está bien. Lo entiendo. Esperaba que te olvidases de la venganza. Lo siento.
  • ¿Por qué te disculpas? No es culpa tuya lo que pasó.
  • De acuerdo. Lo entiendo. Vamos a ir a ver a tu maestro, pero antes de nada hay un par de sitios donde quiero ir.

El primer sitio se trataba de la entrada de la morada. Pudo ver como su tío atravesaba el portal llevándoles a ellos y esperó a ver si alguien les seguía. Sin embargo quien apareció no fueron sus perseguidores, sino su antigua maestra Tamara, que viajaba en su forma Hexen. A pesar de que la nave era invisible, Tamara percibió su presencia y comenzó a sobrevolarla intentando averiguar qué ocurría.

  • Creo que nos ha detectado. ¿Qué hacemos?
  • No te preocupes. Ella fue mi primera maestra. Puedes dejarla entrar.

Tele transportaron a Tamara a dentro de la nave y ella se encontró con el que sería su futuro alumno sentado en una silla.

  • Te recibiría acariciando un gato si lo tuviese. – Bromeó Carlos sintiéndose un genio del mal.
  • ¿Quién eres y que es esta cosa? – Preguntó mientras activaba varios paneles de la nave utilizando arcanotecnología.
  • Está intentando acceder a los sistemas de la nave.
  • Me llamo Carlos Blanco. Soy sobrino de tu amiga Encarna. Cuando entres en la morada me conocerás, aunque yo no te conoceré a ti.
  • ¿Cómo es eso posible? ¿Y esto es una nave espacial? ¿Cómo puede ser?
  • Vengo del futuro. Mi yo del presente no sabe nada de la morada ni de los Hexens. Es difícil de creer, lo sé, pero has de saber que perderé la virginidad contigo.
  • ¿Qué? – Respondió dejando de tocar los paneles. – ¿Quién te crees que eres? Estoy casada por si no lo sabes.
  • Y además me prestarás tu medallón. – Señaló el medallón arcanotecnológico que le había dado Tamara para entrenar.
  • Soy una guardiana de los artefactos. ¿Por qué te lo iba a prestar?
  • A cambio te dejaré examinar la nave.

Aunque Tamara era bastante reacia a darle el artefacto, la tentación de poder examinar la nave resultaba demasiado tentadora y acabó aceptando a sus peticiones. Cuando abandonó la nave Virgilio le indicó que si no llega a ser por él habría accedido a todos los sistemas de la nave.

El segundo lugar se trataba de Paris. Carlos quería presenciar el momento en el que conoció a Francine dado que creía que era demasiada casualidad haberla conocido justo en aquel momento. Llegaron demasiado pronto y les volvió tocar esperar. Cuando Carlos comenzó a cruzar el puente donde se habían conocido, su versión del futuro se dio cuenta de que Francine no estaba. Utilizó el radar de la nave para examinar Arcadia, que se alejaba del lugar y vio que en esa ocasión Francine viajaba en el barco.

  • No puede ser.
  • ¿Qué ocurre? – Le preguntó su maestra.
  • Francine no está donde debería estar. Si no la conozco nunca conoceré a los Heraldos, y cuando Roy me capture no podré escapar, con lo que no te podré liberar a ti tampoco, ni llegaré a donde encontré esta nave por lo que no podré ir al futuro. No sé qué ha pasado pero hay que arreglarlo, sino toda la cronología … , nada de lo que hice habrá ocurrido realmente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*