No humano 2

– Tu madre me ha dado un mogollón de cosas.
– ¿Para qué compráis helados?
– Los estaba mirando. Solo los estaba mirando. Además, tu madre ha dicho, y lo que te apetezca.
– Pero ya sabes qué pasa con los helados.
– ¿Qué le gusta a la niña?
– Yo soy una fabrica ambulante.
– Pues mira. – Cogió un tarro de helado. – Uno para ti. – Cogió otro tarro. – Y otro para la niña.
– Bueno, que te aproveche.
Daniel se había quedado alejado de la pareja, ya que no deseaba interrumpir. Al darse cuenta Carlos le susurró a Francine:
– Te recuerdo que yo puedo fabricar todos los helados que quieras.
– Sí, pero no con sabor a chocolate.
– Era el chocolate, ¿no? Sabía yo que era lo que más te gustaba.
– Hola, ¿qué tal? – Saludó Francine a Daniel dándole permiso para entrar en la conversación.
– Hola, bien.
– Carlos, lleva el carro. Aún tengo muchas cosas que comprar. Tu hermana ha ido a comprar esto. – Y le enseñó tres cosas de la lista. – Y solo falta estas tres cosas. Voy a buscarla. – Y le dio la lista.
Al regreso a casa Daniel entablaba mucha conversación con Laura. Sin embargo Laura parecía estar agobiada. Una vez llegados a casa se despidieron de Daniel y Carlos pudo hablar a solas con su hermana.
– ¿Te has podido leer el libro que te di?
– Si. Bueno, un poco.
– Vale. O sea, no. Supongo que papa tampoco te ha hablado mucho del tema.
– Papa me ha dicho que debo prepararme para la prueba.
– Pero todavía eres muy joven. Te faltaría dos años, ¿no?
– Eso si tienes sangre normal.
– Vale. Mi hermanita es una superdotada.
– No digas eso. Ya es suficientemente difícil para mí.
– Hay un par de cosas que me gustaría hablar contigo.
Francine miró a los dos antes de intervenir.
– ¿Habláis de esa prueba que hacéis todos?
– Si, supongo que se refiere a esa. Que por cierto, a mi dentro de poco ya me debe de tocar.
– Si, a mi dentro de poco también me toca.
– ¿Has escogido ya en que va a consistir la prueba?
– Ya veremos. – Dijo Laura desviando la mirada.
– Tranquila, peor que lo mío no puede ser. – Le respondio su hermano poniéndole la mano en el hombre con la intención de tranquilizarla.
Carlos se dio cuenta de que Laura ya había decidido cuál sería su prueba pero por alguna razón no quería decírselo.
– No es sobre esto de lo que te quería hablar. Hay un par de cosas que habría estado bien que alguien me las hubiese contado a mí. Creo que estaría bien que te las contase a ti.
– De acuerdo.
Carlos esperó a estar en casa para continuar la conversación.
– Vamos a entrar en mi dimensión.
– ¿Qué? Ah, esa, ostia. De acuerdo. – Respondió con la mirada perdida.
Entraron en la dimensión interior del Hexen. No quería que nadie más se enterase de esa conversación por lo que escogió continuarla en dicho sitio. Solo entraron los dos hermanos y Francine se quedó fuera.
– Hay dos cosas que te quería comentar. La primera es que nuestra raza tiene una parte malvada. Un lado oscuro. A veces lo invocamos sin querer y otras veces a voluntad. Probablemente todavía te falte bastante para que se te active ese lado pero tiene sus ventajas y sus inconvenientes. Al usarlo nos volvemos muchísimo más poderosos pero también muchísimo más arrogantes. Es como si nuestra personalidad cambiase completamente. También me contaron que depende como lo utilices te puede llevar a un lado aún más oscuro.
Carlos se tomó su tiempo para explicar a su hermana lo mismo que le explicó Nikita sobre el DarkSide.
– Todo esto que te he explicado te lo digo por si alguna vez se te activa o necesitas activarlo a voluntad. Te recomiendo que no lo utilices nunca a menos que papa te prepare con eso. Yo no estoy capacitado para enseñarte.
Mientras duró la explicación Carlos poseía toda la atención de su hermana. Nunca antes había estado tan atenta a lo que su hermano decía o hacía.
– Te lo voy a enseñar.
Invocó un gran muro de hielo. Se concentró bastante ya que deseaba que fuese especialmente resistente. Después su piel se volvió grisácea y su pelo blanquecino indicando que había activado su DarkSide.
– Mira atentamente. – Le dijo mirando a su hermana con actitud despectiva.
Golpeó de un puñetazo el muro con todas sus fuerzas. A pesar de la resistencia del muro este comenzó a agrietarse y finalmente se desmoronó. Después de romper el insignificante muro vio los ojos de un semejante. Sus ojos no expresaban dolor ni arrepentimiento. También notó un poder inerte dentro de ella pero su mentalidad estaba equivocada. Ella necesitaba aprender que lo que estaba haciendo era por su bien. El ejemplo de poder que había realizado le serviría más adelante. En ese momento estuvo convencido que su hermana lo utilizaría bastantes veces. Al darse cuenta de que no había comprendido nada el Hexen gritó con furia y decidió atacarla. La cogió por el cuello levantándola y su mirada se volvió de terror. Comenzaba a entender. La lanzó con fuerza cayendo a unos ocho metros de distancia. No había utilizado toda su fuerza ya que su intención no era matarla, sino que comprendiese lo peligroso que era. Se levantó y miró a su hermano con ira mientras se transformaba. Carlos consiguió controlar su lado oscuro y salió de él.
– ¿Entiendes lo que te digo? Te da mucho poder, pero en ese estado pierdes el control de muchas cosas. Es posible que llegues a hacer cosas de las que te arrepientas después. Ten mucho cuidado al utilizar este poder.
Pero el daño ya estaba hecho. La transformación de Laura continuaba. Su ropa se rasgaba al no poder contener el nuevo cuerpo. Parecía como si tuviese una especie de armadura blanca. No mostraba alas, pero sus piernas se retorcieron. Sus brazos crecieron a lo ancho mostrando garras. Todo su cuerpo se asemejaba a una gran armadura y sus ojos se volvieron rojo intenso. Su boca dejó de ser humana para convertirse en las fauces de una bestia llena de dientes afilados y un par de cuernos asomaron. De sus brazos salieron dos gigantescas garras semejantes por su tamaño a espadas. Carlos se dio cuenta de que su hermana había entrado en DarkSide.
El joven en respuesta adquirió su forma de gran demonio. En la forma de demonio parecía se asemejaba más a un medio dragón medio humano que sus congéneres y solo se libraba por su cola larga y delgada acabada en punta. En esta forma era mucho más alto, hasta llegar a los dos metros y medio, y con una poderosa armadura de escamas. Sin embargo, él no iba a volver a activar su DarkSide.
El combate comenzó, pero Carlos ya estaba preparado. Laura iba a dar un gran salto recorriendo los ocho metros que los separaban. Al entender su acción el joven pudo esquivar con éxito la embestida de su hermana. Era increíblemente rápida y pero Carlos lo era más. Cogió a su hermana en medio del salto por la espalda y le hizo una presa con intención de inmovilizarla.

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