No humano 2

  • ¿Y son buena gente o mala gente? – Preguntó inocentemente Carlos.
  • ¿Consideras a estos grupos buena gente?
  • Todavía no se mucho de ellos.
  • Algunos se mantienen neutrales, pero el resto no. Sobre todo, la zona del Tibidabo. Esa gente es neutral. ¿Por qué?
  • Parece que a nuestra amiga la han capturado ellos.
  • Eso es malo. Probablemente, esa gente, hace trata de blancos entre otras cosas. Todas las personas que están mendigando las intentan atraer, y las venden. Chicas y chicos caídos en desgracia. Curiosamente es la zona donde hay más orfanatos. Ya debes saber por qué.

Toda la información que estaba recibiendo molestaba bastante a Carlos. Desconocía que estuviese tan mal la ciudad. Allí campaban impunemente los criminales a costa de los más desfavorecidos. Estaba hablando de que se dedicaban a esclavizar menores de edad.

El Hexen estaba furioso y le costaba mantener bajo control su DarkSide.

  • ¿Recuerdas que te dije que me importaba un bledo incluso si se comían a la mitad de la población? Para mi no es lo mismo que la esclavitud.
  • Lo tienen bien montado. Es un ciclo. Mucha lujuria. Las prostitutas rápidamente tienen hijos. Estos son mandados a los orfanatos. Y cuando tienen cierta edad los venden. Así mantienen el sistema. Bueno, uno de los sistemas. Si tu chica está allí, probablemente la vayan a vender. Posiblemente a Tailandia que es uno de los mercados más grandes. Mandaremos al equipo de ejecución. Investigaremos el lugar. ¿Dónde dices que está?
  • Me han dicho en un parking subterráneo. Debajo de Diagonal Mar. Era una especie de sitio con un montón de camas.

En ese momento escuchó como se abría y se cerraba la puerta de la tienda. Había dejado a su hermana fuera y sabía que entraba en DarkSide con mucha facilidad. Se preguntó si había escuchado la conversación.

  • ¿Laura? – Preguntó mientras salía corriendo.

Justo cuando salía vio una sombra moverse hacia arriba fuera de la tienda. No había rastro de su hermana. Carlos no podía dejarla, ya que eso supondría un suicidio para ella. Era fuerte, si, pero no tanto como los enemigos a los que se enfrentaba. Se transformó en Gran Demonio y salió en su persecución.

Al principio le costó encontrarla y cuando dio con ella estaba a bastante distancia, casi al límite de su alcance de visión. La persecución fue dura y hubo un momento en que la perdió de vista. Temiéndose lo peor, decidió entrar en DarkSide. En ese estado su velocidad aumentó. Ya era rápido sin llegar a este estado, pero ahora estaba convencido que sería capaz de atrapar un avión en pleno vuelo. Volvió a verla y después de una dura persecución la cogió justo antes de que llegase a su destino.

Carlos le hizo una presa, pero ella luchaba por librarse. En su estado normal habría intentado convencerla, pero ahora la locura del DarkSide le controlaba. Esa niña ridícula estaba haciendo las cosas mal. Era una cría estúpida. “¿Quién coño se cree que es?” – pensó. Merecía que le diesen una lección por interferir en sus planes. Lanzó su técnica Aliento del Dragón Blanco congelándola parcialmente.

  • ¡Déjame! ¡Tú no lo entiendes!
  • ¡Cállate! ¡Eres una puta cría! No estás preparada. Déjamelo a mí. – Mientras lo decía la locura hacía que pensase en lo fácil que sería entrar allí y sacar a la amiga. ¿Quién podría impedírselo?

Sin ningún tipo de compasión ni escrúpulo terminó de congelarla hasta que solo quedó la cabeza. Después la llevo de regreso a la tienda ignorando sus suplicas. Intentó salir del DarkSide, sin embargo, comprendió que su hermana no había aprendido la lección. Solo había una solución, por lo que terminó de congelarla. Después de esto no le costó salir de su lado oscuro.

  • ¿Qué ha pasado? – Preguntó Juno al ver como Carlos arrastraba a su hermana congelada dentro de la tienda.
  • Estaba escuchando y ha perdido la compostura. Se quería enfrentar a todo Black Hole.
  • Va a ser complicado.
  • Por lo que me dices tampoco tenemos mucho tiempo.
  • Posiblemente no.
  • Mierda. No quería utilizar este saber. – Dijo mientras pensaba en su dimensión interior. – Pero posiblemente es la única salida.
  • Tranquilízate. Espera a mañana. Probablemente los pondrán en un barco. Allí será más fácil. Vigilaremos el sitio.
  • Muchas gracias.
  • Ya te diremos algo.
  • Lamento causar tantos problemas.
  • Has de tener en cuenta de que vamos a hacer esto sin que sepan que hemos sido nosotros. Lo entiendes, ¿verdad? Black Hole también es un cliente nuestro. No es la primera vez que lo hacemos, te lo digo, pero si te vas a meter en esto intenta que no te vean. Al menos la cara. Y, sobre todo, no toques nada. Será difícil. Si tocas algo intenta que sea … Espérate. No puedo hacer esto yo sola. Necesitaré la ayuda de Urajara. Mañana hablaré con él. No se puede sin su ayuda. Esa gente tiene poderes para descubrir a cualquiera que esté por los alrededores. Necesitamos artefactos y solo Urajara los conoce. Lo entiendes, ¿verdad? El equipo de ejecución tiene alguno de esos artefactos. Podrían llegar a hacerlo ellos mismos, pero sin una misión oficial va a ser complicado. Deberé hablar con Urajara.
  • Intentaré hacer entrar en razón a mi hermana.
  • Está bien. Que dolor de cabeza. Y todo por una simple alma.
  • Es verdad. A los Hexen les gusta esclavizar a las personas y sus almas.
  • ¿Qué? Bueno, mi alma tampoco es que valga mucho, pero al menos soy útil.
  • Todas son importantes. – Suspiró.
  • También es un punto de vista. Vete a casa y controla a tu hermana. Te dejo el día libre.

Creó un disco de hielo. Era la entrada a su dimensión interior y lo fue moviendo a través del cuerpo congelado de su hermana. El cuerpo iba atravesando el disco y desapareciendo. Una vez dentro la descongeló. Estaba desmayada.

Se fue a casa y la liberó en su habitación. Su padre estaba presente.

  • Problemas. – Le dijo su hijo. – En la tienda ha aparecido un vidente. Nos estaba buscando. Nos ha dicho donde está la amiga de Laura. El problema es que la gente que la tiene … Mi jefa me ha hablado un poco de ellos. Parece que piensan venderla como esclava. El problema está en que Laura se ha enterado de todo y ha salido disparada a rescatarla.

En respuesta el padre cerró la puerta. Se dio cuenta de que la conversación no tenía que ser escuchada por su hija, ni por nadie más.

  • He tenido que congelarla para que no cometiese una estupidez.
  • ¿Quiénes has dicho que eran?
  • Black Hole. Parece …

Su padre le puso el dedo en los labios indicando silencio.

  • No quiero saberlo. Mañana veré lo que puedo hacer. Silvia, ¿no? Ya veré lo que puedo hacer. No te muevas. No hagas nada.
  • Mañana no voy a ir al colegio. Podría volver a entrar en cólera.

Carlos intuía que su padre sabía algo de lo ocurrido. Daba la sensación de que conocía la organización y podría ayudar. Más tarde, antes de acostarse, escucho como se cerraba la puerta de su casa. Él quería prepararse para lo que estaba por venir, pero el día había sido muy duro. Ya dormía poco, pero hoy estaba especialmente cansado, por lo que se durmió nada más tocar la cama.

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