No humano 2

Cogió un papel y se puso a apuntar mientras continuaba hablando.

  • Lo primero que debemos hacer para formar tu reino es encontrar gente que quiera vivir en él.
  • Lo primero que tenemos que hacer es que sea habitable.
  • Lo es.
  • Todavía no. No sé cuanto habrá avanzado Virgilio en sus investigaciones, pero allí no hay nada vivo.
  • Sí que lo hay. Estoy convencida. Hay espíritus y elementales allí. A lo mejor no los has visto, pero yo los he notado. Hay espíritus y si hay espíritus puede haber vida.
  • Es extraño. Yo puedo saber quién hay en el reino en todo momento y nunca he notado ningún espíritu. – Se quedó pensativo sobre lo que le acababan de decir.  – Ya veremos. Yo sigo pensando que primero hay que darle vida al reino. No sé. Unas cuantas plantas. Los arboles que aparecen allí son bastante … raros. – Había visto un bosque hecho de arboles cristalizados. O quizás fuesen cristales con forma de arboles. No lo sabía.
  • Necesitas Boggars, sí. Esta será la jerarquía. – Francine no escuchaba nada de lo que hablaban. Ella estaba en su mundo. – Por cierto. Si tu eres rey, el resto serán tus súbditos. Entiendes esto, ¿verdad?
  • Sí.
  • Bien. Te lo he subrayado aquí. ¡Qué bien! Tendré un reino. Otra vez.
  • No corras tanto que hay mucho trabajo por hacer.
  • Sí, hay mucho trabajo. Sobre todo porque los plebeyos necesitan un objetivo. No pueden vivir la vida tranquilamente. Necesitan saber que están en problemas para poder prosperar.
  • Coño y ¿qué más problemas que la destrucción de la tierra?
  • Destrucción de la tierra, invasión alienígena… Necesitamos antagonistas.
  • ¡Tenemos un antagonista bien claro!  – Ya se comenzaba a molestar.
  • Sí. El rey de Arcadia.
  • No. Los Migu.
  • Ah. Sí, claro.
  • Estoy convencido que para cuando esté listo mi reino el rey de Arcadia habrá “abdicado”.

Laura los miraba como si ambos estuviesen locos.

  • Hay una cosa que me preocupa. Esa reina de Invierno, quiero verla.
  • Me han sugerido de que es mejor que no la veas. Odia bastante a los Changelings. Curioso, siendo ella una Changeling. Y en tu estado … no sé si es bueno.
  • Quería verla, pero lo más importante es nuestra hija. Me quedaré para que no …
  • Puede que sea una intuición pero, estoy convencido que visitará más veces la tienda.
  • Podrías hacerme un dibujo.

Carlos intentó crear una estatua de hielo con su apariencia, pero no acababa de recordar los detalles y el resultado fue decepcionante.

  • Qué raro. Diría que no es así. – Afirmó el Hexen al ver la bazofia que había creado.
  • A lo mejor te sorprendiste con sus enormes pechos.
  • A lo mejor.
  • Esfuérzate un poco más.

El segundo intento fue bastante mejor y creó una réplica bastante fiel a la original. Los ojos de Francine se tornaron violetas. Parecía que brillasen.

  • ¿La reconoces?
  • Sí. Sé quién es. Ella … yo…

Varias lagrimas cayeron por su rostro y su novio intentó consolarla con un abrazo. Se mostraba muy trastornada por la visión.

  • Tranquila.
  • Ella … Ella …
  • Tranquila. No hace falta que lo digas.
  • No puede ser. Ella … Ella soy yo.

Su novio se apartó y la miró extrañado.

  • ¿En serio? O sea, ¿Qué no soy el único pringado que tiene más de un cuerpo?
  • No sé. No es posible.
  • Si algo he aprendido en el Ensueño es que todo es posible. – Al verla temblar continuó hablando. – Mejor será que te acuestes. – Con la cabeza no dejaba de decir que no.

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