No humano

  • ¿Qué? – Preguntó sorprendido Carlos.
  • En serio. Das asco. – Se sinceró Jasón.
  • ¿Hay algún espejo?
  • No deberías verte en este estado. – Dijo asustada Pam.

Sin embargo Carlos se levantó con dificultad de la cama. Todo el cuerpo le abrasaba, como si aún estuviera en el lugar de la explosión. Mientras se acostumbrada a su dolorido cuerpo, Nikita le trajo un espejo que le permitiese verse entero. Lo que vio era aterrador. La explosión prácticamente había arrancado toda su piel y algunos músculos, dejando zonas de su cuerpo donde se podían ver los huesos. Incluso los parpados estaban tan deteriorados que apenas podían cumplir su función y cuando los cerraba aún se podía ver parte del ojo.

  • Llevas un mes en cama. – Dijo Nikita. – Todos nosotros estábamos bien y sin embargo tú estabas en este estado. Pero eso no es lo más sorprendente. Durante este mes no has comido nada. Te han puesto bolsas de suero pero tu cuerpo tampoco lo absorbía. Los médicos estaban muy asombrados y te han cogido una muestra de sangre.
  • No te preocupes. – Continuó Jasón. – Les he dado el cambiazo y ahora están examinando una sangre normal y corriente.
  • Entonces, ¿no necesito comer?
  • Has estado alimentándote, pero no de la forma habitual.

Tras responder, Nikita se acercó a la pared que tocaba la camilla de Carlos y la tocó con la mano. Lo primero que vio Carlos es que esa parte estaba más oscura que el resto de la pared y aún se sorprendió más cuando su maestra cogió un trozo y se deshizo en su mano como si fuese arena.

  • ¿Cómo puede ser posible?
  • No lo sé. – Le respondió su maestra. – Por suerte los doctores no se han dado cuenta. Creo que tiene que ver con lo que te hicieron los Hexelions. Y una última cosa. Durante el combate, me despisté un momento y me impactó el rayo de la nave directamente. No sé qué pasó después de que perdiese el conocimiento, pero estoy convencida de que toda mi parte inferior había desaparecido. Creo que había muerto en aquel combate y sin embargo sigo aquí.

Todos parecían sorprendidos por lo ocurrido aunque eran conscientes de que no iban a encontrar respuestas. A pesar de ello estaban contentos de que Carlos despertase y había comenzado a comer lo que hizo que su regeneración se acelerase. En pocos días se encontraba preparado para abandonar la habitación y ver las instalaciones. Les habían llevado a una base militar y estaban continuamente siendo observados por los soldados.

Durante el proceso de recuperación, Carlos tuvo un pequeño incidente en el lavabo. Mientras hacía sus necesidades vio en el espejo un smile. Esto hizo que se enfadase y comenzó a golpear el espejo sin parar hasta que el smile desapareció. Al terminar vio como sus manos tenían trozos de espejo y piedras de la pared.

Una vez ya recuperado le visitó un alto militar conocido como Farnus quien le invitó a una fiesta. Carlos estaba muy ilusionado por la fiesta, ya que en la época que se hallaban no parecía que la gente disfrutase de ninguna. Sin embargo se llevó una gran decepción cuando vio que se trataba de una fiesta formal para altos dirigentes y los invitados en vez de divertirse mantenían las formalidades. El joven se puso a bailar en medio de la pista y no tardó mucho tiempo a que dos soldados le invitasen a dejar de hacerlo. Después de eso Carlos decidió abandonar la fiesta, pero antes de que pudiese hacerlo se le acercó un hombre al que el resto de los invitados le trataban con mucho respeto.

 

 

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